El bar, recinto por excelencia en la elección del porteño para sus momentos de solas, es más que un lugar donde consumir los típicos tragos o el café tan incorporado al rito citadino. Es además lugar de reunión de amigos, de discusión de negocios, de citas amorosas, de aislamiento y descanso entre una actividad y otra.
Los modernos bares han ido incorporando servicios de Internet, periódicos a disposición, salón de lectura, música en vivo, televisión y hasta desfiles de moda.
Pero denominamos como Bares Notables a aquellos que son referentes de hechos relevantes de la historia de la ciudad y cuya permanencia en el tiempo, su arquitectura, las insignes personalidades que han pasado por su seno, les confieren un valor en sí mismo.
Muchos de estos bares, en consecuencia, han trascendido a perpetuarse en la historia al ser considerados en forma oficial, Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires.